Ley de Fitts
Seleccionar un objetivo pequeño o lejano suele exigir más tiempo y precisión. La disposición de los controles forma parte del esfuerzo de interacción, además de su apariencia.
La ley trata el movimiento hacia un objetivo. No explica por sí sola si la persona entiende una etiqueta, desea comprar o confía en una tienda.
Qué significa
Distancia y tamaño deben considerarse juntos. El área que realmente acepta la interacción importa más que un fondo decorativo que parece ampliar el botón.
Origen del concepto
La ley procede de investigación experimental sobre movimiento y precisión publicada en 1954. Relaciona el tiempo de movimiento con la distancia al objetivo y su tamaño efectivo. Su aplicación al diseño de interfaces ofrece un marco para examinar acciones de apuntar; no describe por sí sola comprensión, confianza ni todos los factores que afectan a una decisión.
Aplicación en UX
Diseña objetivos fáciles de alcanzar y evita colocar acciones incompatibles demasiado juntas. Comprueba tamaño, separación y precisión en los dispositivos previstos. La ley no sustituye los requisitos de accesibilidad.
Prioriza los controles de uso frecuente y revisa su área interactiva real, no solo el icono visible. El contexto importa: ratón, pantalla táctil y otras formas de entrada tienen condiciones distintas. Mantén espacio entre acciones incompatibles y comprueba el uso con teclado, cuya accesibilidad no puede deducirse del tamaño del objetivo.
Aplicación en ecommerce
Selectores de talla, controles de cantidad y botones de compra deben poder activarse sin exigir precisión innecesaria. Aumentar un botón no garantiza una mejora de conversión.
En una ficha, seleccionar variantes y añadir al carrito debe permitir apuntar sin activar accidentalmente otra acción. En checkout, separar volver, eliminar y continuar ayuda a evitar errores. Un botón más grande no garantiza más compras: también hacen falta etiquetas claras, información suficiente y un comportamiento coherente con las expectativas del comprador.
Ejemplo práctico
Imagina un selector de cantidad donde solo el símbolo «+» admite el toque. Ampliar su área interactiva dentro del control y separarla de «−» puede facilitar el uso. La propuesta se valida con errores de toque y correcciones, sin inventar resultados.
Errores frecuentes
Aplicar la ley como receta de botones gigantes ignora jerarquía y contexto. Otro error es medir el dibujo del control cuando su zona pulsable es menor. Evita equiparar el modelo con cumplimiento automático de accesibilidad o con mejora asegurada de conversión; observa errores de selección y considera también comprensión y alternativas de interacción.